jueves, julio 17, 2008

Perdí

Acabo de perder un concurso en el que había fijado particulares esperanzas.

Quizá no esté preparado para un premio, quizá no sea mi momento.

Tal vez la verdadera creación, como ella bien lo dice, está en el margen. Tal vez, sin querer aplicar la Peter Parker, el poder del premio implica responsabilidades, no necesariamente éticas.

Quizá sea un momento ideal para hacer un acto de humildad y volver a mi novela para encontrarle los errores más evidentes y trabajar en ellos.

Posiblemente deba esforzarme el doble que otros lo hicieron, por el simple hecho de estar solo (entiéndase sin conectes), y posible, seguramente lo termine consiguiendo, dentro de algunos años, con lentes nuevos, menos cabello y de un humor más sensible…

Pero carajo, lo que siento ahora es mucha frustración, mucho coraje. Tantos que no puedo ni siquiera armar alguna metáfora que refleje mi frustración y mi coraje.

2 comentarios:

Yorch dijo...

¿Menos cabello?

La verdad, Molay, según yo, es que no ganas porque tus cuentos son aburridos, bien redactados, eso sí, pero carecen de lo que tienen los ganadores: esa cosa que no sé cómo se llama, pero que te atrapa desde un inicio. Perdón, pero lo diré con todo el cariño del mundo, para que pongas atención en ese punto y hagas algo al respecto: tus relatos son fácilmente olvidables y más aún, fácilmente evitables; una muestra es que me acabo de chutar más de dos años de tu blog en un par de horas, interrumpidas, pero 120 minutos... y no me arrepiento ni un ápice de haber saltado varias entradas, sólo necesité leer las dos primeras líneas; aunque tienes alguno que otro bueno. Y me da gusto que cuentes con tus fans de hueso colorado, ellos te ayudarán a mejorar y, quien sabe, tal vez pronto ganes un concurso. Así sea. Saludos Molayas!

quique et alia dijo...

Pos ahora ya ganaste uno. Vientos huracanados.