martes, junio 17, 2008

Enfermedad

Cuando uno tiene fiebre percibe al mundo de otra manera:

- La mochila ligera se convierte en losa del Pípila

- La fresca habitación donde se labora se vuelve un refrigerador industrial

- Cualquier otrora suculento platillo se compone de ingredientes asquerosos e intolerables

- Donde sea que dé el sol, es un maravilloso lugar para quedarse dormido

- Se le ocurren a uno ideas seudoeutanásicas y reparte de una vez sus bienes, sin notario de por medio.

Pero los antibióticos y el amor de la pareja regresan todo a su estado original, haciendo que este posteador postee pronto más posts.

2 comentarios:

Maria Luna dijo...

Sí, sé a lo que te refieres... Yo he redescubierto los poderes curativos del amor de mamá.

Jorge Pedro dijo...

ya conocía este blog :) qué padre descubrir que es tuyo. te visitaré con frecuencia. saludos.