El artículo concluye con una leve contradicción entre las formas de ver el mundo entre las mitologías azteca y la china, particularmente el feng shui.
Según mi punto de vista, y también sé que ese no era el punto de Verónica, no se pueden comparar las tradiciones con esa vara. En ese caso, habría una incomprensión total entre egipcios e inuits; tzotziles y guaraníes; incas y musulmanes...
Vero está midiendo metros con una báscula.
El hombre percibe su entorno a través de sus sentidos y se desarrolla a partir del contexto. Lo básico termina siendo el maravilloso pócar de elementos: agua, tierra, fuego, aire. Cada pueblo jugará con ellos según el tiempo y el espacio en los que se encuentre.
Claro que un encuentro entre culturas siempre es asombroso. Baste mencionar dos continentes para recordar cualquier número de anécdotas históricas. Europa y África, América y Asia, Oceanía y...bueno, la idea es esa.
El punto es que para ilustrar un grato encuentro entre culturas, presento unas cuantas fotos que encontré por ahí. Son de Paulina Lavista, viuda por cierto de Salvador Elizondo.
No subo más fotos porque luego me reclaman que ya casi no escribo. Ya no pondré un minifeed celebrando mis 4 mil visitas...




