sábado, diciembre 22, 2007

Feliz Año

Hoy sábado 22 de diciembre de 2007 me despido del blog por lo que resta del año.

Este año subí, con esta entrada, 72 posts, un promedio de seis por mes o uno cada semana y media. Me parece un ritmo aceptable, dadas las casi tres mil visitas que este blog ha recibido.

Deseo a mis lectoras y lectores un feliz periodo de fiestas y sobre todo un 2008 lleno de sorpresas y alegrías, sin mencionar que lo que más nos deseo es salud y que nos sigamos leyendo por mucho tiempo.

Felicidades.

Ahora...¡a viajar!

jueves, diciembre 20, 2007

Como mi post del cuento navideño fracasó, he aquí mi reseña de la película "La Brújula Dorada", que he titulado:

Ay, Chris Weitz: te quitaron tu daimonion y te pusieron a dirigir la película.

“Luces del Norte”
, la novela de Philip Pullman, no tiene nada que ver con la opinión que a continuación haré. ¿por qué? Pues porque película y libro deben defenderse solos.

Muchos son los riesgos que se corren cuando un gringo se pone a interpretar obras de otras culturas, aunque sea (big deal, piece o’cake!) con un idioma en común. Chris Columbus (Yes, here comes the big-and-obvious-Harry-Potter comparison) tuvo el tacto de contratar personal, casting y locaciones inglesas. Pero el inexperto Chris Weitz (American Pie [!!!], About a Boy) se las ingenió para hacer todo más práctico y “facilito”:

“Usemos la pantalla azul durante dos terceras partes de la película. Total, lo arreglo todo con las compus y con los 200 millones de dólares que tengo de presupuesto”

“Matemos de aburrimiento al público los diez primeros minutos con información completamente innecesaria. Si llenamos toda, ABSOLUTAMENTE TODA la película con música de elevador, no se notará.”

“Como tengo diseñadores de arte bien chingones, el ritmo, la iluminación y el lenguaje cinematográfico con los que cuento la historia pueden quedar en segundo término”

“Como no quiero que me comparen con El Señor de los Anillos, contrato al que hizo de Gandalf para la voz del ser blanco que ayuda a la protagonista, y a Christopher Lee como malo, malo, malo.”

Ahora bien, una de las críticas que se le hace a la adaptación es que no profundiza en la crítica a la iglesia. Eso no me parece grave, pues dentro de la lógica de la película, se entiende más o menos quiénes son los villanos. Además, creo que Weitz, como buen gringo, no conoce muy bien los alcances de la iglesia católica. No, lo que me parece grave de la adaptación es ¡el FINAL!, pues omite algo importantísimo en aras de la Clasificación PG y de la secuela.

Claro que hay aciertos en la película. Los osos, los daimonions. Pero no es suficiente. Me parece que Weitz leyó su ejemplar de Luces del Norte como un guión, no como una novela; no le pone alma a su película, como si le hubieran extirpado su daimonion. Weitz anda como el oso malo de la historia, con adornos de oropel y una muñeca de trapo, sin vida y queriendo simular un alma que nunca tuvo. Como si se robara la cáscara de la novela de Pullman. Ay Chris Weitz, ¿quién se llevó tu daimonion urraca?

domingo, diciembre 16, 2007


Compren y lean el número 83 de la revista Gatopardo. Recomiendo en especial la página 106. Es la sección de Viajes de la Agenda Privada.

martes, diciembre 11, 2007


Compren y lean el Número 71 de la revista Travesías. Admiren las dos interesantes notas en la sección Qué Hay de Nuevo escritas por este servidor.

También ingresen a la página de la revista, donde también podrán leer las citadas notas. Gracias.

viernes, noviembre 30, 2007

El Hombre de Piedra




Dicen que cuando el hombre de carne esté por terminar con este mundo, el hombre de piedra se despertará y hará algo al respecto.
Yo lo vi y sigue soñando, pero me dicen los pobladores más cercanos que por las noches se escuchan ruidos profundos, parecidos a ecos. Y que las aves dejaron de cantar, y que los insectos nocturnos los han abandonado.

martes, noviembre 27, 2007

Aguaselva





Días más, días menos, hace un año fui a Tabasco a tomar fotografías de una zona preturística llamada Aguaselva.

A un año de aquella experiencia, he decidido subir parte de esas fotos, en primera para dar a conocer una zona poco conocida de Tabasco, y por si alguien se quiere lanzar, para ayudar a la recuperación del estado; y en segunda, porque me gustaron mis fotos. A ver qué les parecen.

jueves, noviembre 22, 2007

Sentimientos encontrados


La célebre, multipremiada escritora Mónica Brozon (ganadora del Juan de la Cabada 2007 y cuya página está desde ahora entre mis amigos sitios) subió una fotografía en la que salgo yo medio colado, en la esquina superior derecha. Eso me parece un honor, considerando la posición en la que Mónica se encuentra, además de calificarme como un amable alumno suyo. Mónica, gracias.

Por otro lado, sabiendo lo que todos sabemos con respecto al fraude electoral muy bien documentado por Luis Mandoki, yo siento ñañaritas cuando veo a uno de los muchos responsables del crimen electoral. Por eso no me gustó ver a la esposa del espurio unas fotos más abajo.

No es que yo me sienta un ser superior, pero siento raro compartir un espacio tan estrecho con la hermana de Hildebrando. Digo, un país, una ciudad, un centro de las artes son muy amplios y caben todo tipo de personas, altas y bajas, lacias y chinas, buena onda o malvadas. Pero estar a un scroll de mouse de alguien tan cuestionable, pues sí se siente extraño.

(Aunque uno tampoco esté libre de pecados...quizás sólo sea rencor o falta de humildad, tal vez Mónica quiera darme otra lección, quién sabe)

sábado, noviembre 17, 2007

Reseña




Casi dos meses después, he decidido postear una breve reseña sobre Sino, el nuevo disco de Café Tacvba:

Me encantó.

(Aquí hay una buena reseña del Beto)









miércoles, noviembre 14, 2007

El Síndrome Foforof


Catálogo Absoluto de las Enfermedades
Tomo XXVIII
Sección 79: Enfermedades Extrañas
79f: Con poco o nulo registro médico
Página 160

El síndrome Foforof fue propuesto en 1917 por Ivan Foforof, científico ruso, hijo no reconocido de Rasputín, nacido en 1889 y desaparecido el mismo año de su descubrimiento.

Foforof cuenta en su diario, rescatado por un bolchevique durante la Revolución, que ha encontrado una serie de síntomas únicos que sin duda reflejan una enfermedad que nadie percibe pero que siempre ha estado ahí.

Desafortunadamente las anotaciones de los síntomas se han extraviado, y no es hasta años recientes que el síndrome ha vuelto a ser nombrado en círculos médicos por razones por todos conocidas.

Foforof acudió poco antes del estallido de la Revolución, en septiembre de 1917, a la junta médica de Europa Oriental para exponer su tesis, con un documento de 956 fojas, hoy también extraviado. Nadie en la junta lo tomó en serio. Fue la última vez que se le vio.

Tiempo después todos los miembros de la junta médica desaparecieron también. Después de la Revolución los registros son confusos.

No se habló del Síndrome hasta que se presentaron desapariciones espontáneas en poblados del Mediterráneo. Los autos se manejaban solos hasta despeñarse, la ropa flotaba unos instantes antes de caer.

La comunidad científica se vio desafiada. Todos en el mundo buscaron respuestas, hasta que un profesor lituano encontró las anotaciones de Foforof entre las cosas de su tío abuelo.

El contenido completo del diario no se conoce, pero la enfermedad que Foforof explica que quien sepa lo suficiente de su propia enfermedad, desaparecerá. Y la forma de contagio de la enfermedad es la sola mención.

Esto hizo surgir muchas preguntas: ¿Quién comenzó el contagio? ¿O la gente ha desaparecido siempre? ¿Por qué no lo notamos? Esta Enciclopedia menciona a Foforof, ¿desaparecerá? ¿sus autores también? ¿sus lectores?

***NOTA: No confundir con la fórmula Forofof, su acrónimo, propuesto por Vladimir Forofof, quien detalla el antídoto del Síndrome Foforof: Tomar 250 miligramos d

viernes, noviembre 09, 2007




Compren y lean el número 70 de la revista Travesías. No porque yo escriba las notitas de Plataforma, sino porque en verdad es un buen número. Quien no conozca Colombia se enamorará de ella y quien sí, la recordará con una sonrisa.

jueves, noviembre 08, 2007






Perdón por olvidarte tanto tiempo, Pispiration. Me llevaron a la Riviera Maya y aunque regresé el 31, me quedé en el viaje.


Tardé un poquito en agarrarle el gusto a la ciudad. Pero aquí andamos.

jueves, octubre 25, 2007

Taller con Mónica Brozon. Ejercicio 1: Una cuartilla, narrador niño en primera persona. Ya lo había hecho aquí y acá. Pero nunca está de más practicar.



“Ese día la maestra nos mandó temprano a todos a nuestras casas porque todos teníamos piojos. Hasta a ella se le pegaron, yo la vi. Cuando ya nos íbamos volteé a despedirme y vi cómo se rascaba como no queriendo la cosa atrasito de la oreja.”

A mí me gustó salir mucho antes del timbre porque me encantan las mañanas fuera de la escuela. Las mañanas de días de clases son diferentes a las de fin de semana. No sé explicarlo, pero como que el sol pega más ligerito o hay menos gente en la calle. Pero eso aquel día no lo pude disfrutar por tanta comezón que me daba en la cabeza. No supe quién nos lo pegó pero provocó una epidemia. Yo le diría epirrasca.

“Mis amigos y yo salimos juntos de la escuela. Teníamos cuatro horas para ir a jugar maquinitas. Estábamos hablando de a cuál lugar de maquinitas nos convenía ir cuando nuestra maestra salió y se despidió de nosotros, más porque estábamos a la mera entrada que porque realmente quisiera. No sirvió de mucho su saludo porque ni le hicimos caso. Quedamos en ir a una tiendita que estaba frente a la escuela, pero yo no aguantaba la comezón y a la mera hora me fui a la casa.”

Cuando empecé quinto año mis papás me dieron las llaves para llegar caminando a la casa. Dijeron que yo era ya un hombrecito hecho y derecho y que me confiaban una gran responsabilidad. Yo pensé dentro de mí que nada más les daba flojera llevarme e ir por mi a la escuela en el coche.

“Total que cuando llegué a casa todavía era temprano. Abrí la puerta y caminé derechito al baño para tratar de quitarme los piojos con el jabón que le ponemos al Choky, nuestro perro diabólico. Pero antes de entrar escuché unos ruiditos en el cuarto de mis papás. Abrí la puerta y vi a mi papá y a mi maestra rascándose uno al otro. Los piojos debieron atacarlos a ellos con más fuerza porque yo nomás los traía en la cabeza pero ellos se rascaban casi todo el cuerpo. ‘¿A ti también te picaron los piojos?’ le pregunté a mi papá. Ellos se dejaron de rascar, me miraron y se miraron.’Este...sí’, contestó él. ‘Sí…la verdad es que tú nos contagiaste a todos’ me dijo la maestra, ‘y vine a reclamarle a tu papá pero nos entró un ataque de comezón…pero ya estamos bien.’ ‘Sí…’ dijo mi papá,’ y la verdad todo esto ha sido muy vergonzoso, imagínate si se enteran en tu escuela que tú les pegaste los piojos a todos, ¿qué te parece si no le decimos a nadie?’ Yo le dije que sí y desde entonces mi papá me compra todos los juguetes que quiero y saco puro diez en los exámenes. No sé por qué te parece sospechoso que saque puro diez, mamita, si me he esforzado mucho. No hay necesidad de que vayas a la escuela a reclamarle nada a la maestra, ¿o sí?”

martes, octubre 23, 2007



Pues con la novedad ni tan nueva de que volví a perder una convocatoria. Por un momento no pensé en no mencionar cuál, no porque me siento menor a quien haya ganado, sino por la informailidad de su organización, que raya en la sospecha. Pero al final sentí que no es para tanto. Esta es.

Y como ya perdí, pues les comparto. A ver qué opinan.


La respuesta está en el centro
Lic. humo

Como la espiral de un caracol. Siéntela, percibe con las yemas de tus dedos cómo se regresa al origen, al punto mínimo. Tócalo, ésa es tu respuesta. Supera tu asco, tantea la verdad. Siente lo baboso. Este bicho puede que sea la metáfora más humilde de la vida: es baboso y lento. Lo suficientemente baboso para cometer mil errores, y lo suficientemente lento para no volverlos a cometer. Siente la respuesta, está en el centro.

Fotografía # 48
Se observa la escena del crimen. Se ve a un hombre tirado sobre la acera, con los ojos desorbitados y la mirada perdida. Clara estrangulación. Detrás de él, en el pavimento, se distingue lo que procede hacer para los peritos: el contorno del cuerpo. Pero silueta y volumen esta vez no corresponden. Se aprecia con claridad que la figura detrás del cadáver es una espiral.

Dejaba que el humo adormeciera su garganta antes de dejarlo ir por sus fosas nasales. Le fascinaba oler el alquitrán, desde pequeño. Tenía tanta práctica que podía hacer con el humo figuras fantásticas. La soledad de su habitación pronto se vio invadida por el fulgor de la luna y las sombras del tabaco. Sintió que podría estar así toda la noche, fumar un poco más y llenarse de amigos cambiantes, bailarines, elegantes.

La lengua del camaleón se asoma desde su boca con engañosa timidez. Se desenrolla de golpe y adhiere a la víctima. La espiral de su lengua vuelve a sus entrañas, y sólo queda visible su hermana espiral, la cola. El camaleón saborea su presa. Negro, amargo moscardón de dulce zumbido.

Escucha el programa de televisión y lo confunde con la realidad. Las ondas de sonido se propagan en círculos concéntricos y llegan a su oreja, a su caracol, a su trompa de Eustaquio, y se transforman en sinapsis y en sueños. De repente, se despierta, aturdido. Después de reconocer su espacio, se despabila, enciende otro cigarrillo, toma de nueva cuenta el lápiz y comienza a escribir:

La verdad estoy confundido. No encuentro ninguna relación. Ni siquiera lo que me dijo mi maestro. Es mitad de la noche, estoy cansado y he fumado mucho. Sueño con animales. Creo que mi novela no va a ningún lado, o que la he llevado demasiado lejos. No sé de dónde robé el lote de fotos sobre crímenes sin resolver. ¿quién es ese obsesionado con la figura de la espiral? Es un buen personaje, pero me daría miedo encontrármelo en la calle. Quizás haga falta volver al principio, al punto mínimo. ¿Quién será el asesino?


lunes, octubre 15, 2007

Juguemos con la retórica

Las figuras retóricas son esto. Ayudan a hacer maleable el lenguaje. Es una materia casi obligatoria para todo aquel que desee ser escritor.

Para quien sepa del tema, lanzo al aire (o al espacio o a como se le llame a este lugar de ideas llamado Internet) una duda. Ha rascado mi cabeza por unos cuantos días y no encuentro solución. Hela aquí:

¡Huele a mole!

Es una frase que se dice cuando se atestigua una franca relación de pareja en la que la situación refleja una ceremonia de matrimonio inevitable. Sin embargo, quien la expresa no se refiere a la ceremonia en sí, ni al amor que se profesa la pareja referida. No: se refiere a la fiesta, y particularmente a lo que se sirve de comer en ella.

Identifico dos figuras: la metonimia, por lo que acabo de explicar tan claramente, y la elipsis, porque quien expresa la frase suprime todo el trámite que implica un casamiento -quizás sólo fue un beso, una mirada, un diálogo entre la pareja, pero el discurso ya se fue lejos, lejos y se quiere poner a bailar las cumbias de la fiesta.

Mi duda es la siguiente: si hay tal expresión para una relación en un estado de florecimiento y alegría, ¿existirá alguna frase que exprese con igual contundencia una relación en el estado contrario?

Algo así como "huele a abogados" o "sabe a custodia"....no sé. Quizás sólo se aplique a situaciones positivas...En todo caso, esa es mi duda. Se aceptan propuestas.

jueves, octubre 11, 2007


Compren y lean el número 69 de la revista Travesías. Lean la asombrosa recomendación del lector y admiren la excelentemente redactada sección de Plataforma. Ah, y un delicioso artículo en la scción Qué Hay de Nuevo. Gracias.

jueves, octubre 04, 2007

Octubre


El martes pasado me dieron ganas de dejar mi trabajo con tal de quedarme a ver pasar la tarde. Los verdes brillaban más y el viento se paseaba entre ellos con especial alegría. Los rayos del sol abrazaban a todo aquél que se dejaba. Y lo mejor de todo es que ya no eran esos rayos potentes y sudorosos de hace algunas semanas, sino querendones, dulces y tibios. Se fue el abraso y llegó el abrazo.

En esta ciudad los que nacieron o hemos vivido en provincia, compartimos la experiencia de vivir en ella de una manera distinta a la de los capitalinos-chilangos-defeños-etcéteros. Las comparaciones, buenas y malas, no se pueden evitar, menos aún alguna añoranza de cierto momento de quietud, de cierto lugar sin smog.

Compartimos, también, una sensación. Se da pocas veces, las que días como el martes pasado y lugares como el parque México permiten. Hay que poner atención, percibir la sensación de bienestar, apelar a aquella vida de provincia y concluir, con una sonrisa en el corazón: “Me siento como de visita. Me siento como si fueran vacaciones en la ciudad.”

domingo, septiembre 30, 2007




Calambures - III

Para empezar, tres:

I


Cabal gata
cabalga, ata
cava alga, ata--
cabalgata.


II

Cementerio
Semen, te río
Sé: mente rió.

III

Dos veces erré el cami--
Dos veces cerré el cami--
¡no!
dos, ¿ves? es ser el camino
dos veces seré...
¿el camino?



Y ahora, un calambur libre (o si alguien sabe, de nueva cuenta, si ésta es una figura retórica y su nombre, por favor hágamela saber. Intenté cambiar sólo una letra y/o sílaba en cada renglón)

De ida y vuelta

Y me volví en ser humano
y me volví enser humano
y me volví en cerro humano
y me volví encierro humano
y me volví en ciervo humano
y me volví en cierre humano
y me envolví en ser humano
y me volví en cerdo humano
y me volví en cero humano
y me volví entero humano
y me volví entierro humano
y me envolví en cierto humano
y me volví en ser humano.
(y me va bien ser humano)



martes, septiembre 25, 2007

Hartografía


Lo bueno de trabajar de corrector de estilo freelance es que puedo hacerlo en mi casa. Si lo deseo, puedo desvelarme mirando infomerciales y despertar a la hora de la comida.

Una de esas tardes, salí de mi departamento a tomar los sagrados alimentos. Entré a la fonda donde más o menos me conocían. La señora, dueña del negocio, no podía atenderme por estar en la cocina. Su hijo comenzó a colocar los cubiertos frente a mí. Olía rancio, como a trapo sudado. Se lo hice notar con un gesto de mi nariz, pero él no me dijo más que “¿Qué va a querer?”

Su actitud me ofendió un poco así que le seguí el juego. “¿No me vas a dar la carta?” le pregunté, aunque ambos sabíamos que siempre pedía consomé y carne asada. Él sacó una hoja de papel de su ajado mandil y me la dio a leer. Mi labor profesional me hizo notar una falta de ortografía. “Hey”, le dije al mesero de viciado olor, “tienes una falta de ortografía. Se escribe ‘sopa de setas’ con ese, no ‘de zetas’ con zeta.”.

El mesero prácticamente me arrebató la hoja, la leyó, y me miró. Yo le devolví una mirada que pudiera entenderse ambiguamente como “eres un ignorante” y como “ya, ya: puede pasarle a cualquiera” “No. Está bien”, me contestó

“¿Cómo que está bien?” le pregunté, ya un poco alterado. Siempre tomo esa actitud cuando sé que tengo la razón. La certeza de ver a la contraparte inclinar la cabeza me calienta los ánimos. Me levanté y le dije: “Soy corrector de estilo y ortografía, amigo. Una seta es un hongo, de nombre científico Calocybe gambosa, del reino fungi, que crece en lugares húmedos y es comestible.”

“Yo soy cocinero y te digo que el menú está bien, amigo.” Me contestó. Yo regresé corriendo a mi casa por una enciclopedia. La llevé de inmediato a la fonda, pero el mesero no estaba ahí. “Ahorita viene”, me dijo su mamá, con una sonrisita.

Esperé unos veinte minutos. Pasaba las hojas de la enciclopedia, veía a los demás clientes llegar, comer e irse y moría de hambre. Pero no me iba a ir sin ese triunfo ortográfico. “Aquí tiene”, escuché detrás de mí y enseguida vi que el mesero me servía una sopa de letras. Pero no había más letras que la letra zeta. “Su sopa de zetas”, me dijo con una sorna que me quitó el apetito.

Jamás volví a la fonda, por motivos de higiene.

lunes, septiembre 17, 2007

Estadística


Llegué ya a las dos mil visitas. Un dato: las primeras mil llegaron en el lapso de un año; las segundas, en cuatro meses...


¡ALBRICIAS!

domingo, septiembre 16, 2007

Así que no gané esta beca. Ni esta otra. Tampoco gané este concurso o este otro. Tampoco quiero llenar mi blog de comerciales para concursar en algún ranking (no top).

Me queda la escribida.

Confieso que estoy un poquito apesadumbrado por los resultados de la fundación, y porque había puesto casi el total de mis esperanzas en tal incentivo. Mal hecho.

Fuera de todas las regañadas y/o palabras de apoyo de mis amigos, lo cierto es que en cierta manera estoy empezando el long and winding road de mi vida escritoril. Serenidad y paciencia, es el consejo general. Ahí la llevo.

Como dicen los tacubos en su nuevo sencillo, hay que esperar con la paciencia del mar a que sane la confianza. La cosa es no salarse demasiado.

jueves, septiembre 13, 2007


Llegué a la hacienda cuando el sol comenzaba a ocultarse. No quería hacer esperar a Don Armando; pero tampoco quise que él, ni los demás invitados, vieran que había llegado en camión. Así que me bajé un par de kilómetros antes y recorrí el pintoresco bosque. “Sirve que abro apetito”, me consolé, mientras me enrollaba con la bufanda.

Eran tiempos difíciles para mí. Había perdido mi empleo en la universidad por falta de alumnos. Gasté mi último peso en la impresión del vigésimo primer currículo que entregué en una secundaria técnica. Me disponía a dormir a las ocho de la noche por la falta obligatoria de luz eléctrica, cuando me llamó Don Armando para invitarme a una cena en su famosa hacienda. Y cuando él invitaba, todo gasto corría por su cuenta. “Por el viaje no te preocupes. Mañana te llegará un depósito a primera hora.”

A primera hora estaba desayunando en la cafetería, haciendo cuentas. La mitad del dinero sería para comer las siguientes dos semanas, una cuarta parte para verme decente en la cena, y el resto para emergencias.

Toqué la campana al frente del portón de la hacienda. Casi de inmediato me abrió Augusto, el mayordomo. Sin cruzar palabras me acompañó por todo el inmenso jardín hasta la sala de la casa, donde platicaban varios invitados. Augusto me ofreció una copa que al parecer tenía una especie de coctel. La tomé y sentado me dediqué a mirar a todos.

Nunca me había sentido completamente a gusto en las fiestas de Don Armando. Si no hubiera habido una gran amistad de por medio, me habría negado a la mayoría de ellas. Mujeres respingadas hablando de sus perros como si fueran sus hijos, de sus hijos como si fueran sus maridos y de sus maridos como si fueran perros. Hombres enormes hablando en millones: millones de negocios, millones de vagos allá afuera, millones de votos comprados...

Las luces se difuminaron y Augusto anunció a Don Armando, quien apareció escaleras arriba. Las comenzó a bajar sólo cuando comenzamos a aplaudir. Así era él: arrogante, encantador, con gran presencia a pesar de (o quizás debido a) su avanzada edad. Saludó a todos, tomándose su tiempo para platicar unos instantes con cada invitado. Cuando llegó conmigo, me sorprendió con un largo abrazo. “¿Qué tal la bebida?” me preguntó con una sonrisa. “Exótica”, le contesté y era verdad: Era color amarillo y habría jurado que sabía a Tang con vodka. Él siguió sonriendo y me dijo: “Espero sigas dando clases. Eres brillante.” Yo no le contesté.

Augusto nos avisó que la cena estaba servida. Yo intenté no verme apresurado, pero no podía evitarlo después de tantas horas de no comer y tras la pesada caminata. Me senté en medio de dos matrimonios de septuagenarios. La entrée fue una mezcla de embutidos y quesos. Cuando probé el segundo bocado tuve la impresión de que la salchicha sabía muy normal, como de carrito de hot dogs. Lancé una tímida mirada a mi alrededor para ver si alguien más lo notaba, pero todos le decían a Don Armando lo delicioso de su selección.

La ensalada, según nos dijo Augusto, era una mélange des vegetables à la Russie. Se componía de zanahoria, papa, y apio picados, junto con chícharos y aderezados con “esencia de huevo”, según Don Armando, pero a mí me supo a mayonesa, como la que se usa para hacer ensalada rusa. Quería decírselo al anfitrión, pero frente a tantos invitados tan refinados, me daba un poco de vergüenza. Quizás verían en mí cierto cariz clasemediero, que a mí no me convenía reflejar, más si podía en algún momento encontrar algún contacto para trabajar. Quería, sobre todo, quedar bien con Don Armando. “No has dicho palabra en toda la noche”, me dijo desde el extremo de la mesa. “¿Qué te parece la cena?” Yo tardé un poco para responder: “Muy...cosmopolita”. Tampoco quería mentir del todo, eso iba contra mis más profundos principios. Don Armando me sonrió, complacido.

Principios que casi me enloquecen cuando me sirvieron la potage Don Armando. ¡Era sopa Maruchan! Miré a mis compañeros de mesa, pero todos la saboreaban como manjar. Claro: todos eran lo suficientemente ricos como para no conocer todos esos sabores vulgares. Disimulé lo mejor que pude y después de soplarle a la sopa, no me supo tan mal.

Cuando nos retiraron los platos hondos de porcelana china, Don Armando tocó con el tenedor su copa de cristal. Todos guardamos silencio y alzamos nuestras propias copas (que por cierto estaban llenas de lo que yo creía era Padre Kino, por alguna vez que probé tal licor).

“Bien, amigas y amigos” comenzó a hablar Don Armando, con una voz grave y solemne. “Antes del plat de résistance, o plato fuerte para quien no sepa francés”, dijo en tono burlón pues era evidente que todos lo sabíamos, “deseo hacer un brindis. Un brindis por la vida.” La mayoría de las mujeres se enterneció con tales palabras.

“Brindo por la vida de ustedes, queridas y queridos. Porque con tal de preservarla por algunos días más, soportan hasta esta asquerosa cena”

Nadie supo qué hacer o decir. Todos se miraban entre todos y no entendían muy bien. Yo sólo pude preguntarle: “¿Qué?

“Conozco perfectamente la situación de todos ustedes. Sé que los Espinosa han gastado toda su herencia, que a Socorro la defraudaron unos gringos, que Enrique ha apostado hasta las pestañas de su esposa y que ninguno de ustedes tiene ya trabajo, mucho menos dinero."

Una mujer le reclamó: “¡Armando! ¿cómo puedes decir eso? Nuestra economía está mejor que nunca.” Él la vio con diversión.

“Sé que llegaron caminando o que escondieron las bicicletas cerca de mi propiedad. Sé que usarán el dinero que les deposité en la supervivencia de sus familias y que vinieron aquí en busca de trabajo fácil. Pues su deseo les ha sido concedido. ¡Augusto!”

El mayordomo trajo de la cocina una gran cacerola tapada y la colocó al centro de la mesa. “El plato fuerte”, dijo, y se fue con una leve sonrisa. Don Armando continuó:

“Esta cacerola tiene miles de billetes. Serán de quien sea capaz de obtenerlos a costa de los demás. Si su economía, como dice Carmela, está mejor que nunca, no tendrán ninguna objeción en que alguien más se lo lleve. Si no, adelante. Buen provecho”

Don Armando se tomó el contenido de la copa, nos miró una última vez y se retiró. Yo estaba indignado: no había ido hasta ahí para ser humillado de esa forma. Me levanté para irme, al mismo tiempo que Enrique, el apostador, retiraba la tapa de la cacerola. Eran billetes de cien dólares. Todos los vimos, los olimos, los podíamos sentir retacados en nuestros bolsillos.

Tomé un cuchillo.

miércoles, septiembre 05, 2007

31 siglos

He de confesar al blog y sus lectores que no me siento muy inspirado. Pero tampoco quiero dejar olvidado, huérfano de letras a este espacio. Así que aprovecharé para escribir sobre mi programa favorito, más favorito aún que Los Simpson.



31 minutos es un programa de televisión. Es chileno. Y en México no se hará nada, ABSOLUTAMENTE NADA parecido por culpa de Televisa...

Bueno, dejémonos de reproches y de culpas. Tampoco es este el lugar adecuado para tales menesteres. En resumen el programa es un noticiero con distintas secciones en las que el presentador y los reporteros hacen un montón de cosas divertidas, burlándose de casi todo y refiriéndose de vez en cuando a íconos de la cultura pop.

En 2003 salió al aire la primera temporada. Le siguieron otras dos y a fines de este año se estrena la película, cuyas fotos detrás de cámara adornan el presente post. A México llegó primero vía el canal de cable Nickelodeon y después a través de la señal abierta de Canal Once. De lunes a viernes a las cuatro y media de la tarde; los fines de semana a las diez y media de la mañana.


Pero sólo han estrenado las dos primeras temporadas. Este hecho, más la discontinuación de los productos alusivos al programa en Chile, más la lejanía mediática y (la más evidente) geográfica de México y Chile, han hecho de 31 minutos un programa casi mítico. Hay páginas de fans, grupos en Youtube, y muchos tesoros en línea -nada más es cosa de escarbarle.

Estaba concentrado en tales afanes cuando ví que 31 Minutos, la Película sí viene a México. Unos dicen que a fin de año, otros que hasta 2008.

El fin de este post es compartir mi angustia hasta que sepa bien si sí viene y quién y dónde distribuye. El colmo sería que la doblaran al español mexicano con Eugenio Derbez como Tulio Triviño y Angélica Vale como Patana. Quisiera saber cuándo estrenarán la tercera temporada, quisiera saber si podré algún día conseguir a un Juanín de peluche. Quisiera saber si yo podré escribir un programa para niños tan asombroso y entrañable. Quisiera saber si podría producirlo en México sin matar a Rosy Ocampo. Quisiera saber si estas respuestas llegarán pronto o mínimo: ¿llegarán?

viernes, agosto 31, 2007

jueves, agosto 30, 2007

Calambures II

I

Espejo

Creo mi reflejo
Creo en mi reflejo

Mis alas veo
En misa las veo
En mi sal las veo

II

Él se quitó el séquito sequito

III

Lucy da
Luz ida
Lúcida,
No lucida

IV

Te contacto con tacto y ojos de contacto.

domingo, agosto 19, 2007



Compren y lean la revista Travesías. Lean en especial los excelentes y anónimos comerciales de la sección Plataforma. También lean la sección de cartas. Digamos que conozco muy bien al Doctor Orlando.

sábado, agosto 18, 2007

Absolut Pispiration







Por azares del destino fui a la presentación de la nueva campaña de Absolut. Después
de 27 años de Absolut esto, Absolut lo otro. Yo soy social e intrafamiliarmente abstemio, pero la publicidad de este vodka me gusta mucho. Aquí les comparto algunas imágenes de la nueva campaña.


miércoles, agosto 15, 2007

Salí exhausto del periódico. Era la primera noche que teníamos alguna noticia importante en meses. Ni siquiera tuvimos que rellenar con alguna nota de provincia o de muertos.

El partido oficial lo había logrado: después de tres sexenios en el poder, hizo del país un ejemplo mundial de orden y progreso. Y esa noche teníamos una nueva Constitución, plena de leyes duras pero justas.

Crucé la avenida Vicente Fox, atravesé la tercera fosa común delegacional, y bajé las escaleras que conducían al metro. Apenas alcancé a llegar, debido a mi fatiga, no al horario -el metro funcionaba toda la noche desde la aprobación del Hoy No Descansa.

Ansiaba llegar a mi casa para dormir. Incluso quería no cumplir con la cuota obligatoria diaria de horas de televisión, aunque me costara un día de salario. Podría incluso intentar dormir un momento en el metro. El tren llegó rápido y encontré un lugar disponible.

Comenzaba a soñar con una manada de lobos cuando en la siguiente estación se subieron dos mujeres embarazadas. La nueva ley, como yo mismo lo había redactado minutos antes en el periódico, establecía normas muy claras y específicas sobre quién debía ocupar los asientos del metro. En cuanto entraron las dos encintas, todos los pasajeros sacamos nuestra ley mexicana de bolsillo, edición oficial impresa en Madrid.

Según leímos, los hombres más jóvenes, pero no tan jóvenes para ser niños, debían cederles el lugar a las embarazadas. Cuando terminamos de hacer la estadística una de las mujeres ya se había bajado. La otra sí recibió gentil asiento.

En la siguiente estación se subió una pareja de ancianos. Volvimos a consultar nuestra ley. Sólo el anciano, por mayoría de edad, tenía derecho a cesión de lugar. Pero su esposa nos anunció: "estoy embarazada." Eso cambió todo. Se sentaron en diferentes extremos del vagón.

Después se subió un hombre con "brazos en plenitud y piernas en vías de desarrollo", como llamó el DIF a quien fuera que se subiera a una silla de ruedas. Todos leímos el apartado correspondiente, y resultó que la mujer embarazada del principio debía cargar al hombre y a la silla. "Entrenamiento prenatal", según el manual.

Tres estaciones más tarde se subió un grupo de ciegos. Me tocó desocupar mi asiento. No quería, pero era la ley.

Colgado del tubo, vi que faltaban todavía veinte estaciones. Ideé un plan. Me planté muy serio a mitad del pasillo y me identifiqué como agente de seguridad nacional. Todos me creyeron y me ofrecieron sus credenciales del partido. Todo estaba en orden, pero a un estudiante lo acusé de conspirador y ordené un arresto popular, legal a partir de esa noche.

Pero nadie hizo nada.

Entonces me dí cuenta del error. El estudiante sí era un conspirador, al igual que todos los demás. Me lincharon inconstitucionalmente y me tiraron por el andén de la estación de mi casa. Pero yo, como un profesional de la noticia, decidí regresar al periódico a redactar mi experiencia, y para denunciar públicamente el avanzado estado de la conspiración. El regreso no fue fácil, pero al menos fue cómodo. Según la nueva ley, las cabezas reciben el mejor lugar del vagón. Son leyes duras, pero justas.

domingo, agosto 05, 2007

Soy Escritor





Hora de presumir mis regalos. Todos los que recibí dieron justo en el clavo emocional.

Yuri me regaló una historia que no me canso de contarme. Yo me quedé rezagado en 1992 en cuanto a juegos de video. Sigo jugando consola Súper Nintendo y me sigue entreteniendo. Pero Zelda para mí es algo más. Es la interpretación japonesa de mitos medievales europeos, con una traducción al inglés gringo. El resultado es una delicia.

Nora, Ramiro y Diego me dieron lo que había anhelado medio en secreto estos últimos años y no lo había hecho público por pena o por la economía. Libros y DVD's de Harry Potter. Para mí es ejemplar. Construir un nuevo mito en pleno fin de la historia, y además en siete librotes, me tiene sorprendido.

Lucy me regaló amor. Amor cosido en cojines. Ella compró la tela en La Parisina, ella hizo los cortes, ella hizo con sus manos, de la nada, dos cojines comodísimos al tacto, a la vista, a los sueños y al corazón. Y me dio Los Tres Mosqueteros en idioma original. Y un pastel. Y una fiesta sorpresa. Y a su familia. Y la lista sigue. Y mientras escribo esto no dejo de agradecer sus afectos y su sonrisa.

Lesly me pintó. Me hizo vaca. Estoy sentado en un insuficiente banquito. Contemplo la M de Mcdonalds que se ve desde la ventana de mi cocina. El librero con libros detrás mío, y con la...pezuña izquierda escribo lo que todos mis regalos me han hecho recordar: Soy escritor. No me gusta olvidarlo, y menos por asuntos tan inocuos como la vida y sus tribulaciones.

Soy escritor. Soy amigo de amigos ángeles. Soy novio de una mujer que hace poesía con todas las partes de su cuerpo. Soy, hasta la última vez que revisé, feliz.

martes, julio 31, 2007



Este...

Compren la revista Tatuajes y Perforaciones.

¿Por qué?

Pues porque...bueno no lo sé, ustedes cómprenla.

domingo, julio 22, 2007

Recordatorio personal.



(Abusando del blog)


Faltan cinco días para mi cumpleaños veinticinco.

jueves, julio 19, 2007

La Espera


Te amo. A pesar de todo. A pesar de mí y de tí. Aunque sean estos los últimos instantes de mi vida. Te amo y te amaré.

Recuerdo la primera vez que te ví. Estabas sola, tomando el sol. Te miré de lejos, detrás del árbol. Tu carne dorada y tu olor a miel me hipnotizaron. Quise acercarme pero me acobardé: Había muchos ojos, muchas manos...

Esperé. Todos se fueron y tú levantaste tu cuerpo caliente y caminaste hacia mí. Estaba seguro de que no me verías, pero cuando pasaste junto a mí, nuestras miradas se cruzaron.
Fue un solo instante, pedacito de tiempo que llenó de electricidad mi corazón...y pasaste de largo. Ese fue tu error. Porque con tu olor a alcatraz me enamoré de tí.

Sin que me vieras te seguí. Caminaste mucho. Te hubiera seguido hasa el fin del mundo, pero decidiste entrar. Se veía oscuro, fresco. Sin que lo sintieras, entré. Tú te volviste a acostar. En la penumbra, pude llenar casi todos mis sentidos contigo. Escuché tu respiración. Olí tu aliento. Contemplé tu desnudez. Estuve a punto de tocarte, de probarte...pero comenzaste a despertar.

Me escondí justo a tiempo, pero me pareció que habías notado mi presencia, y que no te desagradaba. Cuando dormías de nuevo decidí arriesgarme. Quizás no sabías de mi existencia, quizás fingías y deseabas jugar este juego. En cualquier caso daba lo mismo: yo te amaba.

Comencé a recorrer tu piel. Me acosté sobre tí dulcísimamente para no despertarte...y empujé. Entré en tí, fuimos uno solo. Tú soltaste un suave gemido. También disfrutabas. Era el nacimiento de un delicioso, intenso, cálido amor. Un amor que merecía un gran, estruendoso aplauso...

¡CLAP!

Me aplastaste. Sin pasión, sin compasión. Me estoy ahogando en nuestras dos sangres, y mis alitas están hechas polvo. No tardo en irme, lo sé. Pero tú llevarás un recuerdo mío por mucho tiempo. Te amo. A pesar de todo. A pesar de mí y de tí. Aunque sean estos los últimos instantes de mi vida. Te amo y te amaré. Siempre.

jueves, julio 12, 2007

Instrucciones para burlarse del Oráculo (I)

El futuro, ese lugar oscuro e impredecible al que todos llegaremos (si tenemos la suerte) más viejos, ha sido la adivinanza más recurrida. Y, por supuesto, los adivinos han surgido hasta en los celulares.

Si no estás de acuerdo con el destino que te dictó el oráculo, ya sea el de Delfos o el de Madam Sasú, he aquí una serie de consejos para librarte de tan indeseable hado.

Recomiendo seguirlos al pie de la letra; de lo contrario, tu vida será una pesadilla infernal, llena de lumbre y dolor.

CASO # 1
"Vivirás y morirás solo. El amor te será negado si tú no te amas primero a tí mismo."


SOLUCIÓN:
Puedes despreciarte a tí mismo todo lo que quieras y tener amores por doquier y morir feliz y acompañado. Cómprate un montón de gatos (o perros, depende de la alergia), dales de comer, acarícialos. Jamás te sentirás tan amado. Cuando tu autocompasión haya llegado a su cúspide, enciérrate con tus amores. No les des nada de comer. Poco a poco sentirás cómo el amor se te clava en los lugares más inesperados de tu cuerpo, cómo tu muerte se reparte democráticamente entre todos tus amados.

CASO # 2
"Ten cuidado con el dinero. Eres proclive al despilfarro y muy posiblemente a la bancarrota. Recuerda: Cuando la pobreza entra por la puerta, el amor sale por la ventana."

SOLUCIÓN:
Asóciate con un grupo de amigos, reúnan la mayor cantidad de dinero y construyan un edificio sin puertas ni ventanas, con luces artificiales y aire acondicionado. Consigue un permiso en Gobernación y pon tu propio casino. Vivan ahí eternamente. Puedes ser el apostador, o La Casa. Incluso podrías hacerlo tú mismo, sin necesidad de ningún amigo. Las ganancias (y pérdidas) no saldrán jamás ¡y tampoco el amor!

CASO # 3
"Mantén tu línea. La obesidad acarrea graves problemas de salud, incluso la muerte."

SOLUCIÓN:
Los antiguos guerreros se comían el corazón de sus más feroces enemigos. Tú eres un guerrero también. No te aconsejo comerte a Madam Sasú o a Walter Mercado (que tampoco sería mala idea -si lo haces omite las nalgas: son muy grasosas), sino que copies dicho vaticinio y lo imprimas cien, mil veces. Cómete las copias. No importa el tipo de papel o la tinta: sáciate, empáchate. Si sobrevives y cuando miras el espejo sigues temeroso del oráculo fatal, entonces te has vuelto tu propio enemigo. Ya sabes qué hacer.

domingo, julio 08, 2007

Breve pero enérgico post

Cuando aún estudiaba en la Sogem, una tarde soleada chateé con mi gurúa. Ella también es sogemita, sólo que terminó algunos meses antes que yo. Comenzamos a platicar de las chambas, y de la vida después de Sogem. Ella me dijo: "No temas, se ponen buenos los trancazos."
Ahora que estoy trabajando en una revista, recuerdo esas sabias palabras. Pero esta mañana llegaron con velocidad a mi mente cuando Gina Halliwell me platicó su historia.
Resulta que a mi amiga le ofrecieron trabajo en una página argentina de música, estilo...psycho trance progresivo o algo así. Todo marchaba bien, hasta que una ex-empleada de la página, por rencor o por locura o por odio simple y contundente, hackeó e inhabilitó la página.
Gina Halliwell, sin deberla ni temerla, se quedó sin chamba, sin oportunidad de salir a cuadro en el canal de tele de la página, y, más importante aún, sin hacer lo que más le gusta además de escribir: hablar de sus gustos musicales.
Trancazo para Gina Halliwell. Pero charcos más sucios ha sorteado Ginita, y desde aquí le mando cien porras con todo y pompones: Tú puedes, no te desanimes por este incidente menor. Sí, se ponen buenos los trancazos, pero tú pegas más, y pegas mejor. ¡Ea!

viernes, julio 06, 2007

Sin remitente

Me han preguntado sobre esta carta. Si pertence a un texto mayor, si es en serio; y si lo es, a quién va dirigida.

Me han comentado sobre esta carta. Que mueve sentimientos. Que es muy, muy buena.

Yo la releo y pienso: es algo cursi.

Yo la releo y me pregunto: ¿A quién le escribí esto?

Anoche Lucy me ayudó a responder. Me la escribí a mí. Hago muchas cosas para agradar al otro, para ser aceptado. Incluso cosas desagradables.

Una infancia llena de ostracismo no justifica ningún acto en mi juventud, pero si que es un peso constante en mi vida cotidiana.

Por lo pronto, fue doloroso mirar hacia adentro. Siempre lo es. Pero, ¿para qué está la gente que nos quiere sino para decirnos la verdad?

Llegará un día en el que escribiré textos como esta carta, y solamente será ficción.

lunes, julio 02, 2007

La Mitad.

El mes de julio siempre me ha gustado.
Dudo tener muchos lectores sudamericanos, pero les explico: en México las vacaciones de verano y los fines de cursos comienzan –o continúan- este mes. La mitad del año ha pasado y para mí eso inexplicablemente me hace sentir menos calor.
Cuando estaba en la escuela lo tenía más presente, pero casi todos mis julios han representado cierre y comienzo de ciclos.
Julio de este año no quedó atrás. Renuncié a la jefatura de información de un par de revistas, digamos, alternativas. Eso fue un viernes, el siguiente lunes entré a otra revista. El puesto es menor y la publicación es mucho más fresa, pero estoy feliz. Cuando haya asimilado ambas experiencias, lo publicaré aquí. Mientras tanto, como estoy feliz pues el blog también lo estará. Tengo mucho qué contar y espero tener la energía para escribirlo –porque eso sí: ¡Ah, qué trabajo cuesta conseguir trabajo y qué trabajoso es trabajar!

Y sí, tal vez adivinaron: en julio cumplo años. El 27 habré vivido un cuarto de siglo. Se aceptan regalos y comentarios de felicitación.

domingo, junio 24, 2007


Ya subí a mi Space de Msn la novena y última parte de las fotos de mi viaje a Perú y Colombia. Corresponde a Bogotá, el cerro Montserrate y los museos del Oro y Botero.


Abraham Téllez España, brisa fresca hecha palabra, tuvo el generoso gesto de escribirme un poema. Es algo indiscreto, pero sin tener nada de lo que pueda arrepentirme. Al fin y al cabo, ¿quién entra a Internet? y la manera en la que lo dice Abraham vale (literalmente) la pena.


A Pablo Mata

Pensamientos, banqueta, patio
tras los muros de esa calle gris,
con la ventana que da a la escuela muerta,
-de escritores y maestros, fantasmas o recuerdos.

He subido a mi auto azul,
y navegado en una ciudad dividida
por las horas, por el rojo, verde, y ámbar,
creo reconocerlo dando vuelta a la esquina,
con una camisa al tono de una tarde en mayo,
vi que pasaba con los ojos pesca
lo que va pisando.

Sus hombros acompañan
la gravedad de su columna, recta
cansada de ilusiones,
lloran secos los ojos de Mata,
de Olay,
llega sin decir
se va con una pluma prestada.

Entra, sale, corre, imprime y regresa,
versos de lúdica dimensión,
ha capturado con los cinco dedos,
una voz de niño,
de él,
hombre, refractario de alegrías,
banquete de pesares.

Pueblos rojizos caen con la temperatura
de un cuarto ansioso de amor,
la estufa blanca, y los juguetes tirados,
y al fin, Pablito.
Y después, ya nada.

sábado, junio 16, 2007


Ya subí a mi Space de Msn la octava parte de las fotos de mi viaje a Perú y Colombia. Corresponde a Zipaquirá y la iglesia de sal.


viernes, junio 15, 2007


Compren y lean la revista Travesías. El número 65 está muy bueno. Por cierto, en sus páginas puede leerse una pequeña colaboración de quien aquí postea. Gracias.


jueves, junio 07, 2007

¡MIL visitas!
Muchas gracias. Sé que es algo modesto comparado con otros blogs, pero igual se siente bien.
Gracias de nuevo y los espero el lunes.

miércoles, junio 06, 2007

Me emociona invitar a toda lectora y todo lector de este blog, a la


ENTREGA DE DIPLOMAS A LOS MIEMBROS DE LA GENERACIÓN XXXVIII de la Escuela de Escritores de la Sociedad General de Escritores de México


¡Promoción! ¡Dos por uno! Aprovecharemos la ocasión para presentar nuestro libro de generación, titulado



La presentación contará con las sabias palabras de Verónica Murguía y Saúl Ibargoyen.

Si tienen suerte y se ponen a las vivas, quizás alcancen a comprar un ejemplar.

La cita es en:


Eleuterio Méndez # 11, casi esquina con Héroes del 47, a una cuadra de División del Norte, Delegación Coyoacán.

Este lunes 11 a las 7 de la tarde-noche.

Los esperamos.

domingo, junio 03, 2007

Era. Es.


Era un desierto hermoso. Sus dunas se desplazaban con lentitud ante los ojos pacientes del mortal, y los tibios atardeceres pintaban de lila sus arenas. Los lugareños, religiosamente admirados, le llamaban La Desierta.

Comenzaron a llegar turistas, cámaras de televisión. Durante los atardeceres, a La Desierta llegaba más y más gente. Cientos, miles de visitantes ansiosos del calor aterciopelado y la brisa rosácea que se percibían en la breve puesta del sol.

Los turistas, insatisfechos por lo efímero del goce y obligados a regresar a la ciudad, decidieron llenar botellas de plástico con la arena clara de La Desierta. Las dunas se extinguieron rápidamente y sólo quedó la piedra. Los lugareños dejaron de serlo y se fueron a sitios lejanos para sobrevivir. Los últimos visitantes detestaron el lugar: hacía un calor insoportable y el paisaje era desolador. Era un desierto horrendo.

De la piedra nació un arbusto y del arbusto una flor. Los insectos la multiplicaron y en un día o mil años –nadie lo sabe- el bosque frondoso era todo poder.

Comenzaron a llegar turistas.
Ya subí a mi Space de Msn la séptima parte de las fotos de mi viaje a Perú y Colombia. Corresponde a mi regreso. Primero a Cuzco, después a Lima.

miércoles, mayo 30, 2007

Dos comerciales Dos

Primer comercial: La poesía está de plácemes

La poeta Lucía Ortega Toledo, a quien le queda chico cualquier adjetivo superlativo, ha decidido entrar al juego de los blogs. Por lo pronto ya publicó un par de poemas. Invito a mis inteligentes lectores a darse un paseo por sus tierras virtuales.

Lucía en blanco
Lucía en rojo

Segundo comercial: Inicia tu semana con un cuento

La escritora María Luna ha comenzado un proyecto bloggero: publicar un cuento cada lunes. Los comentarios y los ejercicios se los daremos sus lectores, así que puede ser muy divertido.

Los cuentos de Perversa Polimorfa

domingo, mayo 27, 2007





Tres libros inevitables. Una saga poderosa.
Gracias a google books pueden asomarse desde aquí, pero mi recomendación sigue siendo completa.

A Pullman le agradezco para siempre su consejo como escritor. Detrás de aquellas aventuras de Lyra y Will, detrás de esas palabras, yo escuché a Pullman decir: "Pablo: ven a divertirte. Atrévete."












sábado, mayo 26, 2007


Ya subí a mi Space de Msn la sexta parte de las fotos de mi visita a Perú y Colombia. Corresponde a Machu Picchu.

sábado, mayo 19, 2007

Nuestra casa es inmensa.
Tiene mil trescientas habitaciones e igual número de baños. Por fuera sólo tiene cuatro ventanas.
La sala de nuestra casa es tan grande que para cruzarla me tardo un día entero. Tiene tres sillones.
En la chimenea caben troncos tan gruesos que siguen fríos mucho rato después de haberse encendido.
A veces tenemos visitas. Hemos recibido incluso a miles, y aunque nuestra casa tenga muchos cuartos, preferimos dormir apretaditos.
Por las noches hacemos grandes banquetes. En nuestra cocina gigante preparo deliciosos platillos, y ya entrado en copas, les pido a mis invitados que se queden a vivir con nosotros. Ellos brindan por mí y alaban mi grandeza.
Yo, honesto jefe de familia, me limito a decir: "Así somos los Samsa: humildes y generosos."
Y mis huéspedes, felices y agradecidos, me aplauden con sus seis patas.

jueves, mayo 17, 2007

Un año de pispiration.
¿Le seguimos?
¡Le seguimos!
Y Punto.

domingo, mayo 13, 2007


Ya subí a mi Space de Msn la quinta parte de las fotos de mi viaje a Perú y Colombia. Corresponde a Cuzco, Sacsahuamán y muchas llamitas.

lunes, mayo 07, 2007

En lo que Gina Halliwell se repone de la actitud injusta e infantil de ser despojada de su página, me tomo la libertad de postear un cuentito que estaba en mi antigua sección.



CHAPULTEPEC



Pinches gringos. No me queda de otra. ¡Ay mamá! ¿Por qué no convenciste a papá de no mandarme al Colegio? Tan bien que nos la pasábamos en Tepic. Y justo ahora. Pinches gringos. Justo ahora que ya empezaba a tener amigos. El día del Armisticio nos fuimos de pinta al Lago y Pancho y Agustín invitaron a sus novias. Y quedaron que hoy me iban a presentar a una prima. Pero aquí estoy. Pinches gringos. Pinches culeros. Con sus culeros cañones y sus culeras metralletas pedorras. ¡Era mi primera jeta en dos días, y me despertaron, cabrones! Pero no importa, maté como a quince. Tendrán sus metralletas pero qué pendejos son. ¡Ay mamá! ¿Por qué me mandaste acá? Quiero estar contigo y con papá y con abuelito. Quiero quitarme el uniforme y sentir el calor y quiero ir al río y cortarte flores blancas grandotas. Quiero ir al Lago con mis amigos y fumar. Quiero ir al panteón y sacar la pierna del General para vendérsela a los gabachos. Quiero verte por última vez, te quiero abrazar. Pero no. Pinches gringos montoneros. Íbamos bien, Agustín y yo, resistiendo. Pero ellos eran más. Corrí por la bandera para esconderla, pero un güero hijo de puta me empujó. Yo también, de pendejo por no agarrarme. Voy a pasar a la historia como un pendejo. Pero eso no importa, yo quiero verte mamá. Mama... Mamá... Mamacita... ¡Pinches gringos!

domingo, mayo 06, 2007



Ya subí a mi Space de Msn la cuarta parte de mis fotos de mi viaje a Perú y Colombia. Corresponde al viaje entre Puno y Cuzco.


sábado, abril 28, 2007

EL POST DE LA NOSTALGIA
Ya que andamos ochentero-noventeros, aquí van una serie de intros de caricaturas de aquellos tiempos. Cortesía de Youtube.




Mi vida ha cambiado estos días. Mi amada vive conmigo. La mudanza de sus cosas y la negociación de nuestros vicios han hecho de esta relación un torbellino, muy placentero eso sí.

Una de las primeras cosas que hicimos ya como arrejuntados es ver la caricatura que a ella le marcó la vida: Katy la Oruga. Si entran a youtube y escuchan la canción principal, Un día volaré, sabrán como yo porqué es tan entrañable.

Es una lección de vida que nos da una criatura mínima pero con aspiraciones enormes: saber quién es. Para eso abandona todo y emprende un viaje iniciático. Al final, por supuesto, vuela.

Mi parte favorita es cuando se le presenta la oportunidad de poseer. Un botón. Antes se las había arreglado para existir sin poseer nada, pero la sola posesión del botón le produce una serie de fatigosos problemas que mejor le desea suerte y lo deja ir.

"Es budista", dice mi amada. Yo no sé mucho del tema, pero sé que ella sí, y confío en ella hasta la ensoñación. Katy: gracias por enseñar a volar a mi novia.


Ya subí a mi space de MSN la tercera parte de mis fotos de mi viaje a Perú y Colombia. Corresponde a Puno, el Lago Titicaca y Sicuani.

lunes, abril 16, 2007

CINCO HAIKÚS OBLIGATORIOS (para mí, no para ustedes)


1.

La Inmensa Nada
corroe almas de todos
y nos hace alguien.

2.

Escribo y leo,
palabras van y vienen.
Ya no soy carne.


3.

Furioso y veloz
es león el futuro...
Tengo un látigo.


4.

Quiso conocer
las orillas del mundo
pero despertó.


5.

Calor callado
y un Sol escandaloso:
mi piel escucha.

lunes, abril 09, 2007


Compren la revista CUARTOSCURO. Siempre cómprenla, pero este número (83) particularmente porque en la página siete (7) publicaron dos fotos mías. Gracias.




sábado, marzo 31, 2007



Ya subí a mi space de MSN la segunda parte de mi viaje a Perú y Colombia. Corresponde a Chiclayo, Trujillo y Huanchaco.




martes, marzo 20, 2007

EJERCICIO CINCO

VUELVE A CASA

Interior de una cámper. Hay muchas pelucas de colores y atuendos llamativos. El PAYASO NARICITAS está desmaquillándose frente al espejo; el mago MISTERIO está sentado junto a él.

NARICITAS: ¿Cómo viste a la gente?

MISTERIO: ¿En cuál función?

NARICITAS: ¡En cualquiera de las dos! No importa, porque en todas han estado de la verga.

MISTERIO: Yo no siento que nos haya ido tan mal.

NARICITAS: ¡Pues claro! Tú eres el pinche mago. Si con desaparecer una paloma o un huevo están contentos. Gente culera, como si cuando les desaparecen su coche estuvieran tan asombrados.

MISTERIO: Oye, no me parece justo que—

NARICITAS: ¡Me vale si te parece justo o no! Es la verdad. El público ya casi no se ríe. Todos están amargados.

MISTERIO: Pues a mí no me lo parece.

NARICITAS: Pues porque a ti sí te aplauden. Vives el éxito, ¡Te han aventado flores, por el amor de Dios!

MISTERIO: Tú no sabes nada. Crees que me conoces porque llevamos ¿cuánto? ¿ocho años? compartiendo cámper, pero te aseguro que no sabes quién soy ni qué quiero.

NARICITAS: Ni quiero saberlo. Si cuando llegué no me importó hacer amigos, menos ahora.

(NARICITAS se aparta del espejo y se mete al baño)

MISTERIO: ¿Y así siempre fuiste? ¿En tu casa también?

NARICITAS: Qué te importa.

(MISTERIO comienza a probarse varios accesorios del payaso. La nariz roja,
pelucas…)


MISTERIO: ¿Por qué nunca te ha gustado hablar de tu familia?

NARICITAS: ¿Por qué quieres saber?

MISTERIO: Bueno, la verdad es que llevamos ocho años aquí y es cierto que tú no me conoces, pero tampoco yo a ti.

NARICITAS: Claro que me conoces. ¡Soy Naricitas!

MISTERIO: Y yo Misterio. Pero hablo en serio.

NARICITAS: ¿Qué hay que hablar? No mucho. Familia, familia, nunca fue. Ni mi papá llegaba siempre a la casa, ni mi mamá nos quería, ni mis hermanos jugaron conmigo. Eso sí, todos tomábamos. Pero un día me harté y me fui.

MISTERIO: ¿Por eso nadie te escribe ni te viene a ver? ¿Porque nadie sabe que estás aquí?

(MISTERIO encuentra una fotografía)

NARICITAS: Bueno, ya fue mucho, ¿no?

(NARICITAS sale del baño, y MISTERIO disimula)

NARICITAS: ¿Qué hacías?

MISTERIO: ¿Yo? Nada.

NARICITAS: ¿Estabas buscando dinero, pinche rata?

MISTERIO: No, yo te juro que—

NARICITAS: Por eso me hacías la conversación, ¿verdad? “Sí, que el payaso pendejo hable, y yo mientras, me chingo su lana”

MISTERIO: (Le enseña la foto) ¿Esta es tu familia?

NARICITAS: No me cambies el tema

MISTERIO: No mames, ¡eres rico! Es una mansión.

NARICITAS: ¿Tú crees que lo único que importa en la vida es el dinero? Esa gente no me quiere y punto.

MISTERIO: Pero eso fue hace años. Quizás cambiaron. Tal vez el tiempo lo mejoró todo. Igual y ya es hora de que regreses a casa.

NARICITAS: Estoy muy ocupado para estar pensando lo que es hora y lo que no. Y aunque no me guste mucho lo que hago, el Ingeniero me dijo que me ayudaría para entrar a un programa de televisión.

MISTERIO: Eso nos dice a todos. A mí me dijo hace cinco años que el Mago Frank estaba interesado en mi show. La verdad es que estás atrapado aquí. A menos que hagas algo.

NARICITAS: Tengo contrato aquí, por dos años más.

MISTERIO: ¡Yo te puedo cubrir! Entre mi show y el tuyo hay tiempo suficiente para que yo me cambie, y mientras busco a alguien.

NARICITAS: ¿Y el Inge?

MISTERIO: Como si no supieras que no va a ninguna función.

NARICITAS: ¿Y por qué esta disposición tuya de ayudarme?

MISTERIO: Bueno, yo siempre trato de ayudar a quien lo necesita.

NARICITAS: Sí pero yo no lo necesito.

MISTERIO: Claro que sí, sólo que no lo sabes. Ahora arregla tu maleta.

(MISTERIO saca una maleta, y los dos comienzan a llenarla de ropa.)

NARICITAS: Oye pero no te puedes hacer payaso así, de repente.

MISTERIO: No te apures…a decir verdad, tengo mi propio material.

NARICITAS: ¿En serio? A ver.

MISTERIO: ¿Me permites? (Toma una nariz roja, y se la pone. Aclara la voz) “Niños y niñas, adultos y adultas. ¿Cómo creen que sea la vida en el circo? Se lo pregunté a la señora barbuda y me dijo: “de pelos”. Se lo pregunté a los animales y casi todos me dijeron: “de pocas pulgas”. Menos al caballo. Es que ya es de muy poca monta y ni para preguntarle. Además dicen que su yegua es de cascos ligeros. Guaca guaca guaca” ¿Eh? ¿Qué tal?

NARICITAS: Híjole…pues mucha suerte.

MISTERIO: ¿Qué? ¿No te gustó?

(Tocan la puerta de la cámper.)

VOZ: ¡Naricitas! ¡Función privada, vístete!

(MISTERIO cierra la maleta)

MISTERIO: Tú escóndete. Yo saldré por ti. (Se abrazan) Buena suerte.

(MISTERIO se pone la peluca y se pinta rápidamente. Sale. Se escucha la sirena
de una patrulla
)

VOZ: ¡Es él! ¡Naricitas, te encontraron!

(Disparos. NARICITAS rompe la foto)

NARICITAS: Gracias, Misterio.

viernes, marzo 09, 2007

Comentarios sobre el siguiente ejercicio de teatro (entre algunos otros que no pongo porque es mi blog):

"Es un buen trabajo"
Jaime Chabaud

"Me gusta mucho cómo escribe Pablo"
Gina Halliwell

"Sí, cumple."
Ana Sella Acosta


"EL MOCHAUÑAS" (Primera versión)


PERSONAJES

EL MOCHAUÑAS
BENÍTEZ

Baño de una cárcel. El MOCHAUÑAS está en calzones, con una toalla. Entra BENÍTEZ

BENÍTEZ: ¿Qué pasó, pinche Mochauñas?

MOCHAUÑAS: Quihubo, Benítez. ¿Qué pasó con aquellito?

BENÍTEZ: Pues mira, no te pude conseguir de la marca que querías. A ver si te gusta esta.

MUCHAUÑAS: A ver…Híjole mi chavo. Tú sabes que yo sólo prefiero los “Romeo y Julieta”.

BENÍTEZ: Es que eres bien raro pinche Mochauñas. ¿A quién se le ocurre fumar puros en la cárcel? Habiendo tantas otras madres…

MOCHAUÑAS: Tú me conoces, Benítez. Yo soy diferente.

BENÍTEZ: Sí, creo que sí. Igual y porque eres “diferente” te pusieron “Mochauñas”. Muy secuestrador muy secuestrador, pero nomás metías en sobres las uñas de los júniors.

MOCHAUÑAS: Es mi lema, Benítez. Siempre se puede tener algo de clase, aunque sea uno escoria de la escoria. Por esta vez te la paso, te voy a pagar lo mismo. Pero la próxima a ver si me consigues los de siempre.

BENÍTEZ: Eso es lo que te quería decir.

MOCHAUÑAS: ¿Qué?

BENÍTEZ: Que me ascendieron. Estás mirando a un jefe de celadores. Y que tengo derecho a pedir una transferencia. Obviamente la pedí más cerca de mi casa. Hoy es mi último día.

MOCHAUÑAS: ¿Pero qué estás diciendo?

BENÍTEZ: Que este es el último favor que te hago. Ni me iba a despedir. Me iba a chingar tu lana, pero ¿ya ves? uno que es cuate.

MOCHAUÑAS: Aguanta, aguanta. No te puedes ir así como así…Además, te había dado lana para todo el mes…

BENÍTEZ: Hoy es 29 así que no mames.

(Se oye que golpean muy duro a la puerta)

BENÍTEZ: Oy, Ha de ser El Greñas. Cuando le dije que me iba se alegró mucho.

MOCHAUÑAS: ¡Pero claro que se alegró! ¡Si me quiere madrear desde hace dos años, cuando llegaste tú!

BENÍTEZ: Claro que no, ya se le ha de haber olvidado todo. El tiempo que estuve fue bien tranquilo.

MOCHAUÑAS: Porque te lo madreaste llegando. No masques, Benítez. Tú aquí ya conoces a todos. Ya les sabes a las movidas, a quién es quién. ¿Para qué te vas?

BENÍTEZ: Para ahorrarme cuatro horas diarias de pesero. Tú porque tienes la chamba y la casa en el mismo lugar, pero uno que tiene que salir, se harta de tanto tráfico.

MOCHAUÑAS: (Le enseña un celular) Mira Benítez. Te propongo un trato. Todas las llamadas que haga, todo el dinero que junte, te doy la mitad.

(Vuelven a tocar la puerta. Más fuerte)

BENÍTEZ: No, mi chavo. Estuve esperando esto mucho tiempo. Además no sé por qué te pones así. Si hasta te conviene.

MOCHAUÑAS: ¿Cómo?

BENÍTEZ: Sí, porque en mi lugar van a poner al pendejo de García. Tú sabes que ese güey no hace nada. Así que vas a poder seguir llamando por teléfono, o igual y él sí se atreve hasta a ayudarte a escapar.

MOCHAUÑAS: ¿Pero cómo quieres que me escape sin que me madree El Greñas?

BENÍTEZ: Ay, no la armes tanto de pedo.

(Tocan otra vez)

MOCHAUÑAS: ¿Cómo no lo voy a hacer? (Se hinca y abraza las piernas de Benítez) ¡Por favor, Benítez! Te doy lo que quieras. Te lamo los pies. Te lamo la verga (Intenta bajarle el cierre)

BENÍTEZ: ¡Ora, ora, ora! Aquí no que estoy trabajando.

MOCHAUÑAS: Creí que te gustaba.

BENÍTEZ: ¡Shhhh! Eso fue una etapa.

MOCHAUÑAS: ¡No quiero que me madreen! ¡Ten piedad!

BENÍTEZ: Chale qué paranoico andas. Yo mejor ya me voy.

(El MOCHAUÑAS le quita la pistola de la funda, se levanta y apunta a BENÍTEZ)

BENÍTEZ No mames, Mochauñas, no hagas pendejadas.

MOCHAUÑAS: M-m-m-me muero tú… o te mueres yo.

BENÍTEZ: ¿Qué?

MOCHAUÑAS: ¡Que te mato cabrón!

(Tocan a la puerta. Se abre. El MOCHAUÑAS dispara dos veces y BENÍTEZ
se lanza sobre él y le quita la pistola)


BENÍTEZ: ¿Qué hiciste culero?

MOCHAUÑAS: Nada.

BENÍTEZ: Son dos. (Toma su radio) ¡Atención, atención! Solicito apoyo en las regaderas oriente. Dos hombres caídos, cambio.

MOCHAUÑAS: Seguro sólo fue un rasguño.

BENÍTEZ: Uno es García. Mataste a mi suplente, hijo de puta. No me voy a poder ir hasta que asignen a otro. Pueden tardarse años.

MOCHAUÑAS: Perdóname, Benítez.

BENÍTEZ: El otro es El Greñas. Creo que venía a reconciliarse contigo. Y también lo mataste.

MOCHAUÑAS: ¿Por qué dices eso?

(Empieza a sonar la alarma de la cárcel)

BENÍTEZ: Porque trae tus puros favoritos. Mira: Puros “Te Amo”.

TELÓN

jueves, marzo 08, 2007

A García Márquez. (Primera y única vez que reciclo mi blog)

De por qué la novela apócrifa llamada 'EL MOSCORONEL NO TIENE QUIÉN LE ESCRIBA' tiene un final feliz

" (...)

- Dime, qué comemos.

(...)

- Comeremos mierda. "

miércoles, marzo 07, 2007

Hipérboles mágicas

La cola para entrar al museo era tan larga, que en el momento en el que alguien por fin entraba, lo metían en un escaparate.

Era tan depresivo que ni la Muerte lo aguantó después del suicidio. Lo regresó al mundo en forma de nariz de payaso.

Era tan corrupto que me “convenció” de no escribir esto. ¿Lo logró?

Hacía tanto calor que el setenta por ciento de mi cuerpo se evaporó y se mezcló en el cielo con los setentas por ciento de los demás. Cuando llovimos nos despedimos de beso y nos fuimos a nuestras respectivas casas a ver “An Inconvenient Truth”.

Era tan mamona que cagaba color rosa.

El tráfico estaba tan pesado que todos decidieron quedarse a vivir ahí. El policía de tránsito fue declarado rey.

Era tan petulante que logró hablar con Dios para pedirle el don de matar a quien él considerara no estar a su altura. La policía lo encontró estrangulando espejos.

Era tan pero tan predecible que

jueves, marzo 01, 2007

LA NOCHE

Cuando llega la noche
puedo mirar al otro lado.
Puedo mirarme mirando al otro lado
y cuando estoy a punto de llamarme…
me despierto.

Cuando llega la noche
me escondo entre las sábanas:
No quiero ver cómo el negro cubre al cielo,
invade mi cuarto y toca mis ojos.

Escondido debajo de las arrugas de la cama
recuerdo lo que me dijeron mis papás
con la cara que ponen cuando regañan:
“La noche es para dormir, es tan limpia como el sol,
cuando anochece el sol nos comparte sueños naranjas,
las calles se acallan y el bostezo nos abraza”

Pobres de mis papás
sus oídos adultos no escuchan los pasos
y sus ronquidos espantan a los mounstros
que no me dejan dormir con sus preguntas:
¿Por qué los grillos no se duermen?
¿Quién silba junto a mi ventana?
¿Qué hay detrás de la oscuridad?

Este es mi secreto:
a veces las mitades
estorban mis sueños.
La media noche, la media luna…
Y yo, justo en medio
entre mi colchón y el aire apagado
como si fuera el ombligo
de un hombre-planeta
con cabellos de fuego
y pies de plata.

jueves, febrero 22, 2007

EJERCICIO DE TEATRO, SIN TÍTULO


Sala de una casa. El PAPÁ está sentado, ebrio. Entra el HIJO con una cerveza.

PAPÁ: ¿Qué no tienes que ir a la escuela? Ya se te hizo tarde.

HIJO: Es domingo, papá.

PAPÁ: Ah…Entonces vete a ver el fútbol o ponte a hacer tu tarea.

HIJO: Hoy no hay partido y ya la hice. Puedes revisármela, si quieres.

PAPÁ: No, qué hueva…Pues haz lo que se te pegue la gana, pero vete, con tus abuelos, con tu mamá, con quien sea, pero ¡ya, a la verga, cabroncito!

HIJO: ¿Mamá? ¿Qué no te acuerdas de lo que le hiciste?

PAPÁ: ¿Qué? ¿Qué cosa?

HIJO: No, nada. Olvídalo. Y acuérdate que me habías mandado a traerte otra cerveza. Ten. Si te estoy molestando, ya me voy.

PAPÁ: Espérate, siéntate aquí conmigo.

HIJO: (Se sienta) ¿Qué estás haciendo?

PAPÁ: Esperando.

HIJO: ¿Qué? o… ¿a quién?

PAPÁ: …a… ¿a tu mamá?

HIJO: Pues yo creo que vas a estar esperando un buen rato.

PAPÁ: No me importa. Esa pinche vieja me debe unas cuantas.

HIJO: Unas cuantas, ¿qué?

PAPÁ: Estás muy chavo para saberlo.

HIJO: Bueno, si te estoy molestando, no me digas.

PAPÁ: Espérate, espérate. Sí te voy a decir…te voy a decir…a huevo que te voy a… ¿Qué te iba a decir?

HIJO: Que qué te debe mi mamá.

PAPÁ: Un chingo, cabrón. Si no es por mí no se sale del pinchurriento trabajo en donde estaba.

HIJO: ¿Cuál? ¿De maestra en la facultad de veterinaria o de subdirectora del zoológico?

PAPÁ: El zoológico, sí. No hacía más que prepararles la comida a los putos perros.

HIJO: ¿A poco te acuerdas?

PAPÁ: Claro que sí. Me acuerdo porque había unos perros estúpidos, yo creo que por tanto encierro. Estaban tan atarugados que nada más querían comer cebolla. Y tu mamá pique y pique cebolla para los perros y chille y chille por la cebolla. Por eso la saqué de ahí.

HIJO: ¿Y después?

PAPÁ: ¿Cómo que “y después”? Pues naciste tú, pendejete. Y pues ella tuvo que quedarse a cuidarte y esas cosas. Y para no distraerla pues le ayudé y le quité las comedias de la tele, sus libros aburridos y todo eso. Menos lo de la cocina, para que nos hiciera a nosotros de comer.

HIJO: ¿Y eran felices?

PAPÁ: Bueno, ¿qué esto es un interrogatorio o qué chingados?

HIJO: No, pues nada más quería platicar contigo pero si no quieres pues ni modo.

PAPÁ: Espérate, espérate. No te me pongas así.

HIJO: Así, ¿cómo?

PAPÁ: Así como se pone tu mamá. Se vuelve loca a veces. Por eso la tuve que encerrar en la casa. Por cierto, ¿dónde está?

HIJO: ¿Quién?

PAPÁ: Pues ella. Más le vale que no se haya largado porque no respondo.

HIJO: ¿No te acuerdas, papá?

PAPÁ: ¿Qué?

HIJO: Lo que le hiciste. Ella quería escapar. Yo la quise defender pero me pegaste y me desmayé.

PAPÁ: No, no es cierto. ¿O sí? No, eso pasó hace mucho y no lo volví a hacer… ¡No!

HIJO: Cuando desperté estabas llamando a la policía. Confesaste todo, colgaste y viniste a sentarte. A esperar.

PAPÁ: ¿Pero y tu mamá? ¿dónde está? ¿qué pasó?

HIJO: La mataste, papá. La mataste. Con esto. (Le enseña algo, de espaldas al público para que no lo vea)

PAPÁ: ¡Cállate! (Le pega al HIJO, quien se desmaya). ¡No me van a encerrar! ¡No voy a enloquecer! (Se clava el objeto en su vientre. Cae.)

El HIJO se incorpora. Mira el cuerpo.

HIJO: Pendejete tú. (Le quita el objeto del vientre. Es un cuchillo cebollero) ¡Mamá, ya!


TELÓN